Guía práctica
Murcia en 48 horas, sin coche y sin carreras
Un recorrido para entender la ciudad por sus plazas, mercado, río y sobremesas: dos días que dejan espacio para improvisar.
La primera visita a Murcia no necesita una carrera de monumentos. Conviene empezar por el centro cuando las persianas todavía están a medio subir y la ciudad no ha decidido del todo si desayuna o sale a comprar.
El hilo de esta guía es sencillo: caminar entre plazas, acercarse al mercado, reservar la hora más intensa del día para un museo o una mesa fresca y terminar cerca del Segura cuando la luz empieza a bajar.
El segundo día se abre hacia la huerta, los barrios y las conversaciones de barra. No se trata de verlo todo, sino de salir con una orientación que haga natural volver.